La policía de Noruega inició una investigación exhaustiva tras registrarse una explosión frente a la embajada de Estados Unidos en Oslo, en medio de la escalada de tensión en Medio Oriente por la guerra con Irán.
El incidente, que ocurrió durante la madrugada, provocó un “fuerte estruendo” que alertó a los residentes y movilizó a las fuerzas de seguridad locales, quienes confirmaron daños menores en una entrada de la representación diplomática, aunque no se reportaron heridos.
El servicio de seguridad policial noruego (PST) convocó a personal adicional tras el hecho y decidió mantener el nivel de amenaza terrorista del país escandinavo, según informó el asesor de comunicación, Martin Bernsen.
Daños materiales en la embajada de EE.UU.
Ante la gravedad de la situación, la policía desplegó perros, drones y helicópteros para asegurar la zona y descartar la presencia de otros objetos peligrosos.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, a pesar del clima de alerta que rodea a las sedes diplomáticas estadounidenses en todo el mundo, el jefe de respuesta de emergencia, Mikael Dellemyr, señaló que aún no existe un vínculo probado entre el ataque y el conflicto bélico actual.
“Es demasiado pronto” para plantear esa hipótesis, aclaró el funcionario, subrayando que, en principio, “no existía una amenaza conocida contra la embajada” en los días previos.
Por su parte, el Gobierno noruego manifestó su repudio ante lo sucedido a través de la ministra de Justicia y de Situaciones de Emergencia, Astri Aas-Hansen. La funcionaria tildó el incidente de “inaceptable” y aseguró que el caso se trabaja con recursos significativos para dar con los responsables.
“Nada indica que la situación represente algún peligro para el público”, afirmó Aas-Hansen a la agencia NTB para llevar tranquilidad a la población de la capital.